Hay una vida
que ya no
termina de
ser tuya.
Tal vez te encuentras en una etapa en la que has dejado de reconocerte. No ha pasado nada concreto; simplemente, lo que antes sostenía ya no encaja igual.
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Lo que hacías.
El lugar que ocupabas.
De pronto, todo eso se mueve.
Y aparece una sensación incómoda: la de estar habitando una vida que ya no termina de ser tuya.
¿Te preguntas últimamente
quién soy realmente?
¿Hay una versión de ti de antes
que echas en falta?
¿Algo ha cambiado y no sabes
cómo explicárselo a quienes te rodean?
Cuando los roles
dejan de sostener
Los roles nos ordenan, pero también nos pueden borrar
A lo largo de la vida, vamos construyendo la identidad a partir de los distintos roles que vamos asumiendo. Hija. Madre. Hermana. Pareja. Profesional. La que sostiene. La que cuida. La niña buena.
Los roles nos ordenan, dan sentido y aportan estabilidad. Nos permiten saber quiénes somos y qué se espera de nosotras. Sin embargo, hay etapas en las que esos roles se transforman, se caen o dejan de definirnos.
Una ruptura. Un duelo. Un cambio laboral. Hijos que crecen y ya no necesitan lo mismo. Cambios vitales que alteran la estructura conocida.
La crisis no es el problema. Es la señal.
Cuando hablamos de una crisis de identidad, no hablamos de un fallo personal. Hablamos de un momento vital en el que lo anterior ya no sirve, pero lo nuevo todavía no se ha construido.
Esta etapa suele vivirse con:
- Confusión
- Sensación de vacío
- Angustia o tristeza
- Miedo a no volver a encontrarse
- Necesidad de definirse de nuevo
"No sé quién soy." "No sé qué quiero." "No sé hacia dónde voy." Y aunque resulte angustiante, no es una regresión. Es un proceso de reorganización interna.
Perderse también forma parte del camino
En la época actual existe una presión constante por tener respuestas. Por saber quién eres, a qué quieres dedicar tu vida, qué camino quieres tomar. Y a menudo olvidamos que las respuestas a estas preguntas pueden cambiar a lo largo del tiempo.
La identidad no es algo fijo. Se mueve, se revisa, se reconstruye a lo largo de la vida. Hay etapas en las que perderse es inevitable.
No tienes que saber quién eres todo el tiempo. A veces, el trabajo es permitirte no saber, sin exigirte una definición inmediata.
Cómo se acompaña esta etapa en terapia
Cuando te encuentras en una etapa en la que no te reconoces, el trabajo terapéutico no parte de ofrecer respuestas rápidas ni nuevas etiquetas. El objetivo será acompañarte a explorar lo que ya no encaja y lo que empieza a emerger.
El proceso terapéutico permite:
- Elaborar duelos que no se han transitado
- Revisar los roles que te han definido y el coste que han tenido
- Diferenciar quién has sido de quién eres ahora
- Abrir espacio a que explores una identidad más propia y menos impuesta
No se trata de reconstruirte desde cero, sino de integrar lo vivido y dar lugar a una versión más coherente con quien eres ahora.
Si estás en una etapa en la que no te reconoces y te sientes perdida, seguramente estés en pleno proceso de cambio. Y para atravesarlo, no necesitas saber quién serás, sino tener un espacio donde preguntártelo sin miedo.
Si algo de esto
te ha resonado
No necesitas tenerlo todo claro para dar el primer paso. Una llamada de 20 minutos, gratuita y sin compromiso, para ver si este es tu espacio.
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Soy Lucía Lara, psicóloga especializada en salud mental femenina.
Hace nueve años viví en primera persona lo que significa desconectarte de ti misma sin saber muy bien por qué. Esa experiencia me enseñó algo esencial: la terapia no es un lujo, es un camino de regreso a ti.
Hoy acompaño a mujeres en las distintas etapas de su vida para que, a través de su propia historia, puedan comprenderse mejor y reconstruir su bienestar.
Psicóloga Sanitaria y Forense · Col. nº M-32435 · Madrid
Formación: Enfoque integrador. TCC, IFS, EMDR, terapias contextuales, terapia familiar sistémica, terapia breve estratégica, psicología perinatal.
Lo que dicen
ellas
Más de 20 reseñas de cinco estrellas.
"Entrar a una sesión con ella es permitirme tener un rato en el que me siento cuidada, escuchada y válida."
"Ha sido un cambio abismal en mi vida. Siempre que puedo la recomiendo, y lo seguiré haciendo."
"Te ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva, buscando partes de ti que habías olvidado que tenías."